Imagina una máquina que tuviera en su memoria todos los datos necesarios para calcular si vale la pena desarrollar un proyecto inmobiliario. Imagina que esa máquina va variando sus resultados en tiempo real en función de los cambios más pequeños, como que el ayuntamiento planta árboles, o que se instala un supermercado conocido.

Eso permitiría conocer el precio y la rentabilidad de una zona al minuto, e influir en las decisiones de los inversores, ya sean grandes socimis o modestos ahorradores.

Pues bien, una empresa australiana desarrolló ese algoritmo para las autoridades locales australianas. Se llama ‘Residential Development Algorithm‘ y en un principio estaba destinado para ayudar a los ayuntamientos a dibujar los escenarios posible en una zona en desarrollo, y saber su capacidad para acometer los servicios públicos.

Tras elaborar este algoritmo para el sector público, la empresa Ipdata se dio cuenta de que podía emplearse para el sector privado. Con esta aplicación se puede saber qué pasaría si en un terreno donde hay una casa, se puede construir un pequeño edificio; por cuánto se podría vender un grupo de viviendas donde se va a construir un centro comercial; cuál va a ser el impacto de nuevos medios de transporte…

La ventaja de este algoritmo es que rompe con la tradición de los agentes inmobiliarios de emplear series históricas y hacer proyecciones lineales. “Su inteligencia basada en autoaprendizaje coordina varios millones de datos y fórmulas a través de un proceso iterativo utilizando tecnología innovadora”, afirma George Giannakodakis, director de Ipdata.

El algoritmo usa instantáneamente ‘Big Data’ y evalúa el potencial de desarrollo de cualquier zona. “Se aplican métodos de aprendizaje automático para observar estos patrones dinámicamente a lo largo del tiempo”, añade Gianakodakis. Por ejemplo,  “la inversión en un nuevo parque, rezonificación, árboles en la calle, nuevas infraestructuras, como un tranvía, o simplemente el interés del mercado redirigido, puede cambiar la demanda inmobiliaria en un área”.

Es una prueba más que las nuevas tecnologías como el ‘machine learning’, el ‘Big Data’ y los algoritmos están cambiando nuestra vida más rápidamente de lo que imaginamos.